CUPIDO :


Este graciosísimo muñeco, también ha sido pulido, cocido y pintado por mí, en el taller de la Casa Lis (Salamanca), está finamente pintado y sombreado en todas sus piezas, realizadas en una finísima porcelana. Para que esta pieza se luciera con todo su explendor, quise vestirlo de algo con poca ropa, como se ve en las imagenes, un cupido, unas plumas de marabú largas para las alas, otras cortas para el bajo, unas sandalias romanas, el arco, las flechas y la corona de bolas de cera de la cabeza que le dan ese aire de cupido pillo que guiña un ojo para disparar las flechas del amor a diestro y siniestro. Va colocado sobre una caja de música en la que da vueltas.